miércoles 26 de septiembre de 2007

¿qué tiene que tener una buena presentación?


Mira a ver si te suena esta historia. “Estas tranquilamente en tu mesa haciendo que pareces productivo. Después de unas merecidas vacaciones, estas adaptándote a la rutina diaria y eso bien merece tomarse las cosas con calma, no sea que el estrés haga estragos. Una llamada de teléfono te despierta de tu mundo ideal. “el jefe quiere una presentación de los productos y servicios que tenemos para un potencial cliente”. Empiezas a sudar no porque sea para antes de ayer, como la gran mayoría de las cosas, sino porque no tienes claro como hacerlo, en realidad tu eres financiero y te ha caído un verdadero marrón”.

¿Pero, qué características tiene que tener una buena presentación?. Ahí van unos cuantos consejos.

1- Recordar que la presentación gráfica es un apoyo de la presentación global, por lo que hay que evitar que tenga un excesivo protagonismo que aleje al oyente del mensaje principal.
2- No usar las plantillas prediseñadas del Powerpoint, demuestra falta de originalidad.
3- Que sea simple: tiene que aparecer sólo y exclusivamente lo que tiene que aparecer, ni más ni menos.
4- En la medida de lo posible, mantén un equilibrio entre los gráficos y el texto, aunque si hay que elegir, “una imagen vale más que mil palabras”.
5- Un único mensaje por diapositiva.
6- Frases cortas y directas, evitar la utilización de frases compuestas que lo único que hacen es que el mensaje se pierda.

martes 25 de septiembre de 2007

El estrés, ¿pero eso qué es?


El otro día, revisando en la montaña de papeles de la mesa, descubrí unas breves anotaciones sobre el estrés.

Pero lo primero de todo, es saber, que entendemos por estrés. De las numerosas definiciones que pululan por los mentideros de la corte, la que más me gusta es la de un conjunto de reacciones fisiológicas psicológicas que experimenta el organismo cuando se le somete a fuertes demandas, ya sea en su vida personal o profesional.
Como todo en la vida, no se puede decir que el estrés sea positivo o negativo, digamos, que la virtud se encuentra en el término medio. Un nivel adecuado de estrés, nos pone en alerta, nos permite anticiparnos a un peligro y provee el ímpetu emocional para superarlo. Por el contrario, estados demasiados altos de estrés, provoca que la persona se encuentre incapacitado para asumir los cambios, lo que llamamos bloqueo.¿Os suena esta situación?. En cambio, niveles demasiado bajos de estrés, provoca apatía ante los retos, personas sin aspiraciones y finalmente depresivas.

Una pregunta que me hago, es si nuestros antepasados tenían estrés. Si atendemos a las principales causas de estrés, mantener un estatus, trabajar hasta el agotamiento para escalar posiciones sociales y poder acumular cosas, competitividad…diría que no. Quizás que no tenían tiempo para estresarse intentando sacar a la familia adelante.

Pero, ¿cuál es la solución? Todo mundo dice,”tomarse las cosas con mas calma, hacer deporte, escuchar música, quedar con los amigos…” pero la respuesta final la tiene cada uno de nosotros. A mi, por ejemplo, me funciona el deporte, pasear, planchar (si has leído bien, cada uno tiene sus manías)…
¿Qué te funciona a ti?

Gracias Sonia por la documentación que me dejaste.